viernes, febrero 11, 2011

El Enano Don Diego De Acedo

Don Diego de Acedo llamado El Primo. Enano. 1635-1660

Fue un supuesto pariente de Felipe IV y, según otros, primo del mismísimo Velázquez, quien le retrató en este óleo de 1645 rodeado de tinteros y libros, en alusión a su oficio de asistente a la secretaría de la Cámara y Estampilla. Sirvió en la Corte de los Austrias entre 1635 y 1660.

(Don Diego de Acedo pintado por Veázquez - 1644 - Museo del Prado-Madrid)

El mote de este enano se ha discutido mucho. Hasta se le supuso pariente del Rey. Opongo a este supuesto, que en nada se apoya, otro más verosímil. El Infante Cardenal pasaba anualmente por merced, o pensión, 250 ducados a una señora llamada doña Lorenza de Acedo y Velázquez. El mismo Infante Cardenal tuvo de contador mayor al caballero de San Juan, don Juan de Acedo y Velázquez. ¿Sería el enano, pariente, hermano o primo de estos señores? Si llevaba por segundo apellido el de Velázquez, bien pudo ser «primo» en serio de ellos o primo en broma del gran pintor.

Los cronistas de la época cuentan que yendo el enano en un coche con el Conde Duque de Olivares dispararon sobre éste un arcabuz, sin más consecuencia que una herida al Primo en el rostro. También dicen que era muy enamoradizo y que el Aposentador de Palacio, Marcos de Encinilla, mató a su esposa por celos del enano (año 1643) y le hubiera matado a él si no hubiere salido aquella mañana de paseo con el Rey.
Pero noticias de esta índole no quedan en el Archivo de Palacio cuyos papeles son todos de orden administrativo.

El retrato que le hizo Velázquez en Fraga durante la jornada de 1644 (Museo del Prado) queda libre ahora de las falsas conjeturas conocidas. El tintero y los libros de que le rodeó el pintor aluden a su oficio de asistente a la Secretaría de la Cámara y Estampilla. Por otra parte, su empaque y su porte, mucho más altanero que el de los otros enanos, permiten pensar en el parentesco arriba dicho.

Otra fantasía que corre acerca de él se apoya en esta frase de un documento: «asistía a la estampa». Los desconocedores del mecanismo o servicio palatino no pudieron sospechar que «La Estampa» era el despacho u oficina de la Estampilla o firma facsimilar del Rey, que se guardaba en la Secretaría de la Cámara, en un cofre especial para ella, y supusieron que asistía a un taller de estampación.

 ("El principe baltasar carlos en las caballerizas reales" - Velazquez 1636 - A la derecha, Don Diego de Acedo)

En el libro de Etiquetas, entre las instrucciones al Secretario de la Cámara, dice: 

«6.º El cofre de la Estampa, que ha de ser en la forma que se ha ordenado, de manera que no lo pueda llevar una persona sola, se ha de tener siempre debajo del bufete donde yo despacho, donde estará con la seguridad conveniente, y, de camino (de viaje) tendrá muy particular cuidado de que se lleve con la misma.

7.º La Estampa se ha de hacer en la parte que señalaré y no se ha de poder hacer estampar cosa ninguna si no fuere en presencia y por mano del mismo Secretario de Cámara o de la persona que hiciere su oficio en su ausencia» (V. Etiquetas, libro que las reúne todas, fol. 129).

En el mismo caso que «El Primo» estaba otro sujeto, cuyo asiento dice: «1675. A. don Gaspar de la Cuesta, escudero de a pie que asiste a la Estampa y Escritorio de la Cámara, cien ducados de pensión, de que su Majestad le hizo merced por esta ocupación».
Todos los datos que existen sobre don Diego de Acedo encajan en los años arriba apuntados. En 1669 ya había muerto, y su ración la cobraba Bernardo Pedrero, sobrino suyo. Pero desde 1655, deja de cobrar por la Secretaría de la Cámara y desde dos años antes le entregaban su dinero al criado que tenía, llamado Jerónimo Rodríguez.

La verdad se descubre en mil detalles cuando se la busca y, así, en un legajo de Sastres y Cuentas particulares se halla este asiento: «Mas hizo para el enano don Diego de Acedo, para venir de correo, un capote de campaña, guarnecido con un pasamanos ancho de oro falso, cosido a tres puntos, con sus mangas y portezuelas, con dicho pasamano por dentro y fuera, y un jubón de gamuza con faldillas a lo francés, guarnecido con un pasamano más angosto y coleto con dicha guarnición. Es el jubón y coleto de gamuza, forrado. De hechura, cien reales. Hízose con mucha prisa. Tasado en cien ducados».
Fuera de este asiento que transcribo porque se ve al enano en oficio de correo o menester de Secretaría, no citaré más que otro: 

«22 junio, 1645: 40 reales que se dieron a Pedro Arias (en Zaragoza) por una cabellera que compró por mandato de Su Majestad para cubrir una corona que habían hecho al "Primo"». Que el «Primo» y don Diego de Acedo son una misma persona según consta en los asientos de Cuentas particulares desde 1038 y en Vestuario, leg. 4.

Legajos donde aparece el nombre de este personaje:
Cuentas particulares, compradores, C. 7 y C. 10; Sastres, S. 4. Oficios, leg. 35.- Guardajoyas, —59→ leg. 28.- Secretaría de la Cámara, Cuentas, leg.. 1.- Medias anatas, leg. 2.- Vestuario, leg. 2.- Maestro de la Cámara, leg. 4.- Libro del Grefier, N.º 102, 48.- Jornadas a Daroca y Fraga, 1642 y 44.- Deuda, leg. 41.- Cuentas particulares, cordoneros, años 1635-60.

Fuente de Datos:

13 Comments:

Pedro de Mingo said...

Interesantísima su entrada. Muchas gracias por otra parte por su seguimiento a España Eterna.

Un abrazo y de nuevo le felicito por su entrada.

Xibeliuss said...

Buen trabajo, Babbilonia. Siempre me ha fascinado la historia de estos personajes.
Abrazos

Babbilonia said...

Pedro de Mingo, no hay de qué, me encanta tu espacio.

Un abrazo

Babbilonia said...

Sibeliuss, a mí también, cada uno tiene su historia que merece ser conocida.

Besos

desdelaterraza-viajaralahistoria said...

Muy interesante este tema de los enanos. Sobre este asunto, si te interesa, publiqué un artículo títulado "Enanos" contando algunas aventurillas de Mari Bárbola, Nicolatico Pertusato, y algún otro.
Escribes de tarde en tarde, lo que es una pena, y casi se me pasa éste artículo. Te incluyo en mi lista para evitarlo. Un saludo.

Babbilonia said...

Desdela terraza, pues particulmente también me interesa mucho el tema de los bufones, locos y enanos de la corte, de hecho tengo preparados varias enradas dedicadas a ellos.
Gracias por incluirme en tu lista, ahora te visito.

Saludos

desdelaterraza-viajaralahistoria said...

Amiga, no me había dado cuenta de los otros blogs que tienes. He visitado alguno de ellos hace un momento y me han gustado, así que los visitare con más detenimiento a partir de ahora. Gracias por tus comentarios y hasta pronto. Un saludo.

PACO HIDALGO said...

Los enanos, bufones y saltimbanquis de las cortes siempre me han llamado la atención. Vélazquez supo tratarlos con mucha dignidad. Gran entrada, Babbilonia. Me ha gustado mucho. Un abrazo.

CarmenBéjar said...

¿Criado tenedor de la estampilla era don Diego? Pues me parece un cargo de gran importancia porque era peligroso dejarle la "firma del rey" a cualquiera. De mucha confianza debía de ser este personaje para Felipe IV.

Por ciertto, un gean trabajo de indagación en las fuentes.

Besos

Babbilonia said...

Paco Hidalgo, tenemos entonces los mismos intereses con respecto a los personajes de la corte.
Gracias por tu visita y por tus letras.

Un abrazo

Babbilonia said...

Carmen Béjar, pues la verdad a mí también me sorprendió que fuera criado tenedor de la estampilla, pero así es como figura en el documento de la biblioteca virtual Miguel de Cervantes, así que habrá que darlo como válido.

Un abrazo

La Perfida Canalla said...

Que interesante....
Llevo un rato por tu blog la mar de enganchada...
Volvere
Por cierto soy Perfida
Un saludo coleguita

Babbilonia said...

Encantada con tu visita, Pérfida, sienpre serán bienvenida.

Saludos.

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